Steve recuerda el momento en que tropezó con la idea, ¿cómo añadirle color a los ordenadores personales? fue la pregunta que en un momento se hizo, entonces la inspiración le llegó durante cuatro días, en los que no pudo dormir, diseñando el juego a color para Atari, Breakout.
“Y diseñé todo el asunto. Cuando uno se va a ir a dormir, tu cabeza entra brevemente en este periodo de creatividad, un pensamiento que no está restringido a los pensamientos normales de la vida en el día. Cuando te despiertas tu cabeza está un poco así. Bueno, mi cabeza estaba en este estado medio dormido, y en el piso en Atari sólo tenían TVs en blanco y negro en ese entonces para los primeros arcades. Y en uno de esos tenían estos puntos en la pantalla que iban cambiando de color como un arco iris.
Para hacerlo sólo ponían unas tiras de distintos colores, rojo, verde, amarillo, en la pantalla. Y yo empecé a pensar, eso es tan bonito y me empecé a distraer, y me dije, ¿sabes? Las señales de los televisores a color, recordé de lo que aprendí en el colegio, suben y bajan a una cierta velocidad. Y pensé, qué tal si hiciera una señal que subiera y bajara, a una diferente frecuencia, se verá como color? Pero en digital, lo más simple que yo podía hacer, casi sin partes. ¿Se vería como color?
Y ahí se me ocurrió que podía tener cuatro bits de 0 y 1 dando vueltas, y pueden subir y bajar a distinto tiempo, y el rojo se transformaría en azul. Y podría poner otra plantilla diferente de 1 y 0, y tenía 16 plantillas, y podría ser un tono distinto, un poco más claro o un poco más oscuro, ¿funcionaría? No sabía. Pero cuando finalmente logré cablearlo, como un año después, y se lo mostré a Steve, y lo vimos, dijimos eureka. Y supimos que esto era un gran cambio en el mundo.”
“Eso fue probablemente una de las cosas más grandes que Apple ha hecho“, dice el gran Wozniak.
Por sus logros en Apple Computer, Steve ha ganado numerosos reconocimientos, entre ellos la Medalla Nacional de Tecnología entregada por el presidente de los Estados Unidos en 1985.
En el 2000 el bueno de Wozniak ingresó al Salón de la Fama de los inventores y fue galardonado con el premio Heinz de tecnología por el empleo “del diseño de la primera computadora personal, desviando su pasión por las matemáticas y la electrónica, gracias a la iluminación de su educación en su escuela y sus maestros”.
